Las bujías son uno de los componentes más pequeños y económicos del motor, pero su impacto en el rendimiento es gigantesco. Son las encargadas de generar la chispa que inicia la combustión. Con el tiempo, se desgastan, y una chispa débil puede causar una cascada de problemas. Aquí te explicamos cuándo es el momento de cambiarlas y qué tipo te conviene más.
Síntomas de Bujías Desgastadas
Tu auto te dará señales claras de que las bujías necesitan atención. Presta atención si notas:
- Dificultad para arrancar: El motor gira pero tarda en encender.
- Pérdida de potencia: Sientes que el auto acelera más lento de lo normal.
- Aumento en el consumo de gasolina: Una mala combustión desperdicia combustible.
- Ralentí irregular: El motor tiembla o se siente inestable al estar detenido.
- Luz de "Check Engine": Una falla de encendido (misfire) es una causa común para que se encienda esta luz.
Iridio vs. Platino: ¿Cuál es la Diferencia?
En Manpro Automotriz, utilizamos bujías de alto rendimiento para asegurar la mejor calidad. Las dos opciones más populares son el iridio y el platino.
Bujías de Doble Platino
Son una excelente mejora sobre las bujías de cobre estándar. Tienen una punta de platino tanto en el electrodo central como en el de tierra, lo que les da una vida útil mucho más larga (típicamente entre 60,000 y 80,000 km) y una chispa más consistente.
Bujías de Iridio
Son la tecnología de punta. El iridio es un metal precioso extremadamente duro y resistente al calor. Esto permite que el electrodo central sea mucho más fino, requiriendo menos voltaje para crear una chispa mucho más potente y precisa. Duran aún más que las de platino (a menudo más de 100,000 km) y ofrecen el mejor rendimiento y eficiencia de combustible posibles.
La elección entre platino e iridio a menudo depende de las especificaciones del fabricante de tu auto. Los motores modernos de alta compresión generalmente requieren bujías de iridio para funcionar correctamente.